"
Enciélate" grito una voz interior, "
Enciélate"repitió.
Hoy es mi día, pensé.
Emprendí el trayecto sola,quedaron en casa la ilusión perdida y las promesas incumplidas.
"Enciélate" la voz resonó en mi cabeza
-No llevé equipaje ,no encontré que poner he saqueado mi porvenir.Me llevé el olor de tu piel,la tersura de tu sexo,aquel con el me horadaste,empujando con tu cuerpo y me llevo en mis pechos vacíos la marca de tu boca.
Quería recordarte que acuestes a Juan con el oso ,siempre duerme con él.A Pedro contale el cuento del auto rojo.Dejé la cama tendida,en la heladera hay tarta y milanesas preparadas en el freezer.
Los documentos ,partidas de nacimiento de los mellizos,libreta de matrimonio y otros papeles que puedas necesitar están en el primer cajón de la cómoda ,por si las buscas para tramitar el olvido.
Intenté comunicarme al número que me dejaste y no hubo respuesta,te dejo este mensaje que espero escuches a la brevedad.-
"Enciélate" ordenó la voz
Ascendí de un salto y me elevé y en el aliento una bocanada de aire se suspendió en el tiempo.Volé alto y toqué el cielo con las manos
Bailé en el aire, floté y giré en espiral .
Miré hacia abajo y vi en el adoquinado sobre una alfombra roja los rastros de nuestro amor esparcidos.
Era una mañana húmeda en Buenos Aires una de esas mañanas que empañan los ojos cuando uno mira hacía arriba.