Viaje al interior
He realizado un viaje hacia el
interior del país y en paralelo se ha convertido en un viaje al interior de mi
propio ser de mi identidad.
Cuantas veces me he preguntado
quien soy, de donde vengo, he buscado en mis antepasados la historia de los
lugares de donde provienen .Soy nieta e hija de extranjeros, soy junto con dos tías las primeras argentinas de
la familia.
He tenido la bendición de conocer
España de donde viene mi madre, he vivido de pequeña en Holanda de proviene mi padre.
En España he sentido la emoción de recorrer los caminos, escuchando el modo de
hablar, he reconocido allí la historia de mis abuelos.
En los últimos años he podido
recorrer algo más de mi pais, y en este último viaje el destino fue: Salta.
Esta provincia me conmovió a tal
punto que encontré ese interior que late en mi.
A pesar de llevar sangre europea
la visión del paisaje norteño restauró mi génesis.
El ondular de las banderas en las
plazas el recuerdo de la gestas de Belgrano, la tierra jujeña que pisaba y fue
escenario de algo más extraordinario todavía: una población entera sin
discriminación de clases ni de edades, que sacrificaba colectivamente, su
tranquilidad, sus pertenencias, su existencia perpetrando con abnegación, el éxodo jujeño.
Ver los cardones símbolo de los muertos en el Pucará .Los
mismos cardones que sembraron miedo a las tropas enemigas cuando disfrazados
con sombrero, poncho y un palo se convirtieron en “amenazantes soldados”.
Este recorrido de colores pintados en los cerros, el olor de
la tierra, el sabor de la humita y la carne picada a mano. La dulzura de la
miel de caña que acompaña los quesos de sabores únicos.
La música que hace bailar los pañuelos
en el aire que serán luego enlazados al cuello de las mujeres en medio de una
zamba que anticipa un romance bailado.
Y por sobre todo la gente, esa
gente que sintetiza en el Colla que dice “mamita” cuando habla de la pachamama,
su diosa, la tierra.
Entre cerros de colores y
montañas del andes oriental, entre ríos que arrastran las piedras que construyen
la belleza y el temor .Entre viñedos que asoman armoniosos en los valles de Cafayate,
entre vientos y sol. Siempre erguida la historia de la tierra, de los
originarios, huellas del paso de la civilizaciones, de los incas.Tambièn la
colonia y la misiones religiosas, que sembraron el miedo a Dios y cambiaron la
lengua y las costumbre, por sobre todo eso se yergue airosa la bandera
argentina que empuñaron los pueblos, el hombre de la tierra que lo único que
sabía defender era su terruño aquel que le da la comida o sea la vida.
Allí me sentí orgullosa de pertenecer
a este suelo, como dice Rubén Baldes cuando le preguntan que significa la
palabra patria: “patria…son tantas cosas bellas”
Coby Vros
Abril 2 de 2012