Cuando espero a alguien el momento se detiene,cada minuto se desgrana en sesenta lentos segundos.
La emoción del encuentro acelera mis emociones al compas de la sistole del tiempo.
Siento que entre la promesa del encuentro y la concrecion del mismo hay un espacio donde el otro se puede perder, no llegar nunca.
La prorroga que habita en las manos del péndulo, hace años no viste mi muñeca.
Coby Vros.
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